
Es miércoles en la U, clase de 8.30, no es una bonita hora para estar allá, apenas abro los ojos y ya estoy sobre el tiempo, con recelo me levantó de la cama, recuerdo aquellas épocas de vacaciones, 15 días atrás levantarse a las 6.30 era una abominación a la vida misma, pero el fondo comprendo porque lo hago, pasados 50 minutos salgo de mi casa camino a la séptima cuando llego siempre puedo sacar una rápida conclusión; si pasan rápido los carros no me espera un viaje muy largo peor si pasan despacio… ahg, hoy es uno de los días de la segunda opción.
Tardo un par de minutos en acoplarme al ambiente interno del transporte público capitalino y cambiar de posición mi celular y mi billetera. Mi vista se pierde entre los carros y se empiezan a generar un sin número de preguntas en mi cabeza, de las cuales solo he resuelto algunas: ¿por qué pierdo dos horas de mi vida a diario solo trasportándome a la universidad? ¿Que pretendo yo y la persona que llevo al lado aguatándonos esto? ¿Sera que la señora que va de pie ira cansada? ¿le doy o no le doy la silla? ¿Será que se lo merece? Junto a estas preguntas nacen unas más profundas, ¿quiero esto para mi vida? ¿Qué tipo de vida quiero? ¿Cómo voy levando mi vida es como la quiero? ¿Voy a ser feliz como la llevo?
Tuve la fortuna de no nacer ni crecer en una ciudad, mis sentidos no dejan de sorprenderse ante las cosas simples de la vida, los suburbios entorpecen los sentidos y no dejan ver ni oler más allá de las narices. En medio de tanto movimiento es imposible obtener la realidad de las cosas o construir una en base a nuestro propio criterio, todo esta tan untado de intereses que por más que lo laves no puedes llegar a su brillo original, pero que digo lavar, si en ocasiones (me incluyo) en vez de querer aclarar las cosas no tienes más que intenciones de seguir ensuciándolas y ocultándolas para tu propio beneficio.
Dicen que todo tiempo pasado fue mejor, pero ¿a qué se debe este dicho? Antes la gente tenía las mismas responsabilidades pero se preocupaba menos, vivía en armonía con la naturaleza aprendía y progresaba con ella, no existían medios capaces de inquietar a sus seguidores con tal de tenerlos detrás de ellos, la gente trabajaba en lo que le hacía feliz y crecía haciéndolo, y no en lo que le iría mejor y se queda con las esperanzas
Es tiempo de pensar y alcanzar metas colectivas, Las victorias individuales y mal logradas son efímeras, no tiene objetivo ni justificación alguna, hablar mal de la tierra que te vio nacer y no contribuir en lo absoluto para que esa opinión cambie y por el contrario ahondar y oscurecer mas esta condición con inapropiados comportamientos.
Basta de seguir así y dejar que la cuidad nos lleve por donde quiere, es momento de bajarse del bus y caminar un poco, mirar al alrededor impregnarse de vida y decidir qué es lo que realmente nos va a hacer feliz y de qué forma podemos hacer feliz el mundo en el que vivimos.
Tardo un par de minutos en acoplarme al ambiente interno del transporte público capitalino y cambiar de posición mi celular y mi billetera. Mi vista se pierde entre los carros y se empiezan a generar un sin número de preguntas en mi cabeza, de las cuales solo he resuelto algunas: ¿por qué pierdo dos horas de mi vida a diario solo trasportándome a la universidad? ¿Que pretendo yo y la persona que llevo al lado aguatándonos esto? ¿Sera que la señora que va de pie ira cansada? ¿le doy o no le doy la silla? ¿Será que se lo merece? Junto a estas preguntas nacen unas más profundas, ¿quiero esto para mi vida? ¿Qué tipo de vida quiero? ¿Cómo voy levando mi vida es como la quiero? ¿Voy a ser feliz como la llevo?
Tuve la fortuna de no nacer ni crecer en una ciudad, mis sentidos no dejan de sorprenderse ante las cosas simples de la vida, los suburbios entorpecen los sentidos y no dejan ver ni oler más allá de las narices. En medio de tanto movimiento es imposible obtener la realidad de las cosas o construir una en base a nuestro propio criterio, todo esta tan untado de intereses que por más que lo laves no puedes llegar a su brillo original, pero que digo lavar, si en ocasiones (me incluyo) en vez de querer aclarar las cosas no tienes más que intenciones de seguir ensuciándolas y ocultándolas para tu propio beneficio.
Dicen que todo tiempo pasado fue mejor, pero ¿a qué se debe este dicho? Antes la gente tenía las mismas responsabilidades pero se preocupaba menos, vivía en armonía con la naturaleza aprendía y progresaba con ella, no existían medios capaces de inquietar a sus seguidores con tal de tenerlos detrás de ellos, la gente trabajaba en lo que le hacía feliz y crecía haciéndolo, y no en lo que le iría mejor y se queda con las esperanzas
Es tiempo de pensar y alcanzar metas colectivas, Las victorias individuales y mal logradas son efímeras, no tiene objetivo ni justificación alguna, hablar mal de la tierra que te vio nacer y no contribuir en lo absoluto para que esa opinión cambie y por el contrario ahondar y oscurecer mas esta condición con inapropiados comportamientos.
Basta de seguir así y dejar que la cuidad nos lleve por donde quiere, es momento de bajarse del bus y caminar un poco, mirar al alrededor impregnarse de vida y decidir qué es lo que realmente nos va a hacer feliz y de qué forma podemos hacer feliz el mundo en el que vivimos.